Regar el futuro
Hay veranos que no se viven, se resisten. Y luego están quienes, además de resistirlos, deciden plantar cara con una pala, unas garrafas y una idea bastante sencilla: si queremos un futuro algo menos castigado, habrá que empezar por cuidar lo que todavía puede echar raíces. En Alcalá de Henares he tenido la oportunidad de acercarme a una de esas iniciativas que no suelen hacer ruido, pero que dicen mucho más que muchas ruedas de prensa: la de la asociación Un millón de Árboles por el Cambio Climático. Y lo ...


